Comparte este artículo en tus Redes SocialesShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Maniobra de Hamilton para inducir el parto : ¿En qué consiste?

Con relativa frecuencia algunas mujeres relatan en sus historias de parto, el recuerdo de un tacto vaginal especialmente doloroso y con algo de sangrado posterior,  durante  sus últimas consultas prenatales al término de su embarazo.

Con relativa frecuencia algunas mujeres relatan en sus historias de parto, el recuerdo de un tacto vaginal especialmente doloroso y con algo de sangrado posterior,  durante  sus últimas consultas prenatales al término de su embarazo.  Y me ha sorprendido como muchas de ellas jamás entendieron de que se trató, o cual fue su propósito.  Es más, algunas de ellas me han compartido que se sintieron casi “abusadas”.

Recordé también que  es muy posible que en el pasado,  yo misma como obstetra  haya obviado el pedir su consentimiento a una mujer para practicar esta maniobra.

Tras un ejercicio de  reflexión  y de escucha atenta, me doy cuenta de lo importante que es la comunicación fluida con las mujeres en gestación, para que su toma de decisiones sea informada, frente a cada intervención.

La maniobra de Hamilton está catalogada como un método de inducción mecánica del parto, cuya  eficacia es muy relativa.  Se realiza mediante una tacto vaginal convencional. Se necesita que el cuello uterino  esté dilatado por lo menos un centímetro,  y consiste en introducir un dedo por dentro del orificio del cuello del útero, y  empezar a girarlo suavemente con el fin de intentar despegar las membranas (de la bolsa amniótica) de la pared uterina. Esto induce la liberación de prostaglandinas, unas sustancias que activan el parto. No siempre funciona, pero es una alternativa  que se puede contemplar de común acuerdo con la madre gestante, como método no farmacológico para la inducción del parto, cuando las condiciones del embarazo lo permitan.

Como consecuencia de esta maniobra, se puede desprender el tapón de moco que está en el cuello uterino, y puede haber dolor y algo de sangrado. Muy ocasionalmente, se puede llegar a romper la bolsa durante su realización.

Como todas las intervención durante el embarazo y el parto, la maniobra de Hamilton es una opción válida cuando sea necesario. Lo más importante es que previo a su realización, se le explique a la madre en que consiste, su propósito y  sus riesgos, para que ella tenga la libertad de elegir.



Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *